En una sesión que mantuvo en vilo al país, la Cámara de Diputados de Italia votó la cuestión de confianza que decidía si el primer ministro continuaba al frente del Gobierno. Consiguió 316 votos al favor, 7 más de los que necesitaba.
Hasta el último momento las cuentas no salían. Antes de la votación que decidiría si Berlusconi podía seguir como presidente del Consejo de Ministros, el Popolo della Libertá (PDL) de Berlusconi hacía cuentas por debajo de la mesa, y algunas veces le salían 314 votos, otras 317. El Primer ministro, en cualquier caso, necesitaba como mínimo 315 para salir airoso de la cuestión de confianza que planteó esta semana ante la Cámara baja.
Hasta el último momento, en realidad, no se sabía si se iban a presentar el mínimo número legal de diputados (315) para llevar adelante el sufragio. La oposición intentó hasta el último momento boicotear la votación, y por eso no se presentó en la primera llamada a votar. Al final se presentaron los radicales, que permitieron que continuara el proceso.
En total votaron 316 a favor, mientras que 301 lo hicieron en contra. La cuestión de confianza se salva con mayoría simple, así que se necesitaban al menos la mitad de los votos más uno para ser aprobada. La cuestión de confianza, en este caso, se salvaba mínimo con 309 votos, dado que se presentaron a votar 617 de un total de 630. Por eso cada sufragio era esencial, y por eso un diputado del PdL, que estaba convaleciente en su casa, fue trasladado al hemiciclo para que emitiera su voto.
Algunos partidos de la oposición no entraron al hemiciclo hasta el momento de la votación, y representantes de otros, de hecho, se colocaron en la puerta del aula para vigilar que ninguno de sus compañeros ingresara para votar.
Había quienes ya de entrada confiaban en la salvación de Berlusconi. Uno de ellos era el principal socio de coalición del Gobierno, el líder del partido derechisa y nacionalista Umberto Bossi. “Lo importante es que ganemos sobre la izquierda, que ha organizado esta farsa de las ausencias” dijo poco antes de la votación. “Creo que se conseguirán los votos, es más, intimamente estoy convencido.
Sin embargo, Bossi fue quien el pasado martes provocó en parte el cuestionamiento del Gobierno de Berlusconi, y por tanto, la cuestión de confianza, al no votar el pasado martes a favor de las cuentas de Estado 2010. También fue el jefe de la Lega Nord el que indicó que era oportuno adelantar las elecciones, no previstas hasta 2013.
También el ministro de Economía, Giulio Tremonti, se quedó en los pasillos junto a Bossi en el momento de votar la rendición de cuentas. A ellos se sumeron 19 diputados que ni siquiera acudieron a la Cámara de Diputados. El resultado de la votación fue un empate de 290 votos, cuando Berlusconi necesitaba mínimo 291.
En Italia se recuerda un caso en 1988 muy similar, cuando no se aprobaron las cuentas del Estado durante el Gobierno de Giovanni Goria, que al final tuvo que presentar su dimisión.
Berlusconi se había presentado este jueves ante la Cámara de Diputados para solicitar el voto a favor en la cuestión de confianza, que propuso él mismo cuando no consiguió aprobar las cuentas de Estado. La oposición, como ya ocurriera hoy, ni siquiera presenció su discurso, y se ausentó de la sala. Aun así el primer ministro hizo un discurso en el que aseguró que él era la única alternativa “ante una falta de alternativa creíble para defender al país de la crisis”.
Importante: Los comentarios, opiniones, respuestas a comentarios y todo material enviado a este espacio de expresión, son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos, pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Frente a violaciones del reglamento de este espacio y/o trasgresiones a leyes vigentes, riojavirtual.com.ar tendrá el derecho, a su solo criterio, de eliminar tanto el material relacionado con esas violaciones, como así también podrá eliminar y/o inhabilitar a los usuarios que los enviaron.