Los industriales panaderos lo aumentan en 30 centavos por kilo. Impactará en los comercios que revenden, como almacenes de barrio, que deberán llevarlo a 2 pesos por kilo. Advierten que habrá estampida de precios desde la semana que viene.
El Centro de Industriales Panaderos de La Rioja decidió aumentar el precio mayorista del pan destinado a reventa en almacenes y supermercados que no tienen fabricación propia, con lo que el valor del kilo de pan pasará a costar 2 pesos.
El titular de esa organización, Mariano Rombolá, justificó el incremento del precio del producto en los costos salariales que deben pagar los panaderos y, en menor medida, en el costo de lo servicios públicos.
Rombolá se quejó porque hay comercios que venden el pan a 1,20 o 1,40 y denunció que existe ‘competencia desleal’, porque sostuvo que se trata de comerciantes que ‘no pagan impuestos ni cargas patronales’.
Según Rombolá, el sistema, desde ahora, será así: el industrial panadero venderá el producto a 1,40 al repartidor. El repartidor lo llevará a 1,70 al comerciante minorista, para que llegue al público a 2 pesos, por lo que la gente, especialmente en los barrios, sentirá el incremento.
A todo esto la presidente de la Asociación de Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA) Sandra González, advirtió que a partir se la semana próxima “sufriremos una ola de aumentos de precios” de artículos que componen la canasta familiar.
Según la dirigente, “ya se están dando aumentos considerables en productos de la canasta familiar, como por ejemplo en los lácteos. Los quesos tienen hoy precios prohibitivos”.
González consideró además que la suba en el precio de la carne, estimada en un promedio del 15 por ciento, “es una cosa de locos, porque con esta suba la gente va a consumir todavía menos este producto”.
“Lo peor de todo es que las carnes y los lácteos constituyen alimentos básicos para la población, por lo cual estamos viendo que, a medida que aumentan los precios y la gente los consume menos se resiente la calidad alimenticia de las personas”, señaló la directiva, en diálogo con la agencia Noticias Argentinas.
La titular de ADECUA anticipó que marzo “se viene con una escalada de incrementos en los precios de la carne vacuna, de la carne de pollo, de la medicina prepaga, de los taxis y del gas envasado”.
Con respecto a este último producto, subrayó que “hay quince millones de argentinos que no tienen acceso a las redes de gas natural y deben recurrir a las garrafas. Un aumento en el precio de éstas provoca que una persona que viva en una zona humilde del Chaco termine pagando por el gas, en proporción, más que que una persona que viva en una zona acomodada de la Capital Federal”.
“Tampoco hay que descartar que en marzo se ajuste el precio de los combustibles”, ya que este fin de semana concluye el acuerdo que firmaron el Gobierno y las petroleras para mantener congelados los valores de venta al público, se quejó González.
En ese sentido, advirtió que si efectivamente se produce un nuevo incremento de las naftas y el gasoil “vamos a sufrir aumentos en infinidad de productos, debido a que se encarecen los costos del transporte”.
La directiva expresó también que el mes que se inicia “es complicado por el comienzo de las clases, ya que según cálculos que hicimos en ADECUA, los padres necesitan 200 pesos por cada chico que mandan a la escuela, para comprar vestimenta, libros y útiles”.