El dictador, que fuera asesinado el 20 de octubre pasado, la secuestró y violó a los 15 años. “Ha devastado mi vida”, dijo.
El fallecido ex dictador libio pasaba sus horas leyendo el Corán, comiendo pasta y arroz, y quejándose de que en la ciudad de Sirte no había electricidad, según contó uno de sus colaboradores más cercanos al New York Times.
Lo dijo Mahmud Jibril, titular del Consejo Nacional de Transición. Dijo que fue capturado y que cuando quisieron trasladarlo se vio envuelto en medio de un tiroteo. Esta tarde habían surgido diferentes versiones sobre su muerte
Lo informó el ministro Relaciones Exteriores de Libia, Musa Kusa. Tras la aprobación de la ONU para el uso de la fuerza, los ataques contra el régimen se esperaban de un momento a otro.