El gobierno riojano debe definir en los próximos días el alcance de una nueva mejora salarial. Mientras, Casa Rosada y gran parte de provincias apuestan a aumentos en línea con inflación. En 2024, La Rioja fue la segunda con mayor ajuste en gastos.
En un contexto de caída pronunciada del poder adquisitivo, dólar subiendo lentamente e incremento en julio de tarifas, combustible y prepagas, entre otros, las provincias e incluso Nación vienen surfeando las negociaciones paritarias.
El más inflexible es Casa Rosada, ya que la gestión Milei viene sacando aumentos en línea o por debajo de la inflación. De hecho el último otorgado es del 1,3% más un fijo de $45.000 que se pagó en mayo y por ahora no hubo más anuncios salariales, pero se descuenta que de haberlo será en el orden del 1% en un contexto donde al menos en forma oficial la inflación viene descendiendo.
De hecho la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) calificó los últimos aumentos como «una burla» y denunció que «el salario de los estatales nacionales ya perdió más del 40 % en lo que va del año».
Y muchas provincias están comenzando a imitar principalmente por la caída de la coparticipación que vienen sufriendo y se alinean a aumentos de esa índole. De hecho la última fue la vecina Catamarca, aliada de Milei, acaba de ofrecer en su última reunión paritaria la semana pasada un 1,5% de aumento para los estatales.
Tucumán está en la misma ya que Regino Amado, ministro de Gobierno, adelantó que el nuevo esquema contempla actualizaciones cada dos meses, vinculadas al Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional, que se incorporarán directamente en las boletas de sueldo.
“La actualización según el Indec de julio y agosto lo pagaremos en septiembre; lo de septiembre y octubre lo pagaremos en noviembre”, explicó Amado en lo que es una decisión tomada.
En ese, el gobierno riojano por estas horas está con simulaciones para ver cuánto y desde cuando otorga oficialmente el aumento a empleados públicos. En principio el gobernador Quintela sostuvo que podría otorgarse en agosto para cobrar en septiembre, pero no es algo oficializado aún, tras garantizar en tiempo y forma para julio el pago de sueldo, quincenita y aguinaldo.
También se deberá definir si es al básico o se buscará inyectar directamente todo el aumento a los bolsillos de los trabajadores para que no sufran descuentos de diversa índole.
Desde la Casa de las Tejas descuentan que en términos porcentuales estarán por encima de lo que viene otorgando por ejemplo Nación o lo que ofrece la vecina Catamarca.
Advierte que para ello viene aplicando fuertes recortes en un contexto de caída de ingresos de las provincias de fondos coparticipables y uno de los ejemplos es la decisión del Ejecutivo riojano en la faz deportiva de suspender hasta nuevo aviso el financiamiento a Riachuelo y Las Naranjitas, entre otras.
De hecho, esto no es nuevo en la provincia ya que un informe de la consultora Empiria grafica la magnitud de la transformación fiscal que tuvo lugar en los distritos e indica que términos reales La Rioja en 2024 redujo su gasto en un 27% siendo sólo superada por San Luis con un 41% entre las provincias.
Recordemos que el primer aumento de sueldos del año otorgado por la administración Quintela fue $50.000 al adicional no remunerativo denominado quincenita en el mes de febrero y luego se aplicó un aumento del 15% al básico en los salarios de febrero que se cobraron en marzo pasado. La excepción fue para servicios esenciales como Seguridad, Salud y Justicia donde el incremento fue del 18%.
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