En Casa de las Tejas insisten que no habrá definiciones sobre los comicios locales hasta conocer qué ocurrirá con las primarias a nivel nacional. Quintela busca consolidar su rol en el PJ nacional. ¿El resultado del Congreso podría acelerar un desdoblamiento?
La discusión por la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Congreso de la Nación comenzó a proyectarse sobre el tablero electoral de La Rioja. La disputa entre el peronismo, que busca evitar su eliminación o suspensión, y La Libertad Avanza, que impulsa el camino contrario, puede terminar siendo determinante para la estrategia que Ricardo Quintela adopte de cara a las elecciones de 2027.
En la Casa de las Tejas sostienen que, hasta que no se resuelva esa discusión, no habrá anuncios ni avances concretos sobre el calendario electoral provincial. La posición que hoy esboza es que las elecciones riojanas se realizarán en octubre de 2027, aunque el escenario podría modificarse de acuerdo con las decisiones que se tomen en el ámbito nacional y con la estrategia que finalmente defina el gobernador.
La cuestión no es menor. Quintela no podrá buscar una nueva reelección y el peronismo deberá resolver cómo ordena su sucesión, cuándo convoca a los riojanos a las urnas y bajo qué mecanismo define a su próximo candidato a gobernador. En esa discusión aparecen variables varias: el posible adelantamiento de los comicios, la realización de internas partidarias y la posibilidad de construir una candidatura de consenso con respaldo de la dirigencia, los distintos sectores del PJ y la Legislatura provincial.
Quintela mira primero el tablero nacional
Detrás de la cautela del Gobierno riojano hay una razón política: Quintela pretende mantener un papel protagónico en la reorganización del peronismo nacional. Su fuerte posicionamiento opositor a Javier Milei le permitió instalarse como una de las voces fuertes del PJ a nivel país y, al mismo tiempo, como gestor de puentes entre sectores peronistas que mantienen diferencias profundas.
La intención del gobernador, que viene planteando desde hace tiempo, es promover un acuerdo de unidad que permita al peronismo llegar competitivo a 2027. La apuesta no se limitaría a reunir a las distintas expresiones del PJ, sino que también buscaría incorporar a otros sectores que se oponen a Milei.
En ese esquema, el desafío pasa por acercar posiciones entre el kirchnerismo y La Cámpora, por un lado, y sectores vinculados al gobernador bonaerense Axel Kicillof, por el otro. A esa construcción podrían sumarse dirigentes de otros espacios políticos, como sectores internos del radicalismo, la izquierda y referentes que, desde distintas posiciones ideológicas, mantienen diferencias con el Presidente.
El objetivo político de Quintela es ampliar la base de una eventual coalición opositora con un propósito común: disputar el poder nacional en 2027. Sin embargo, ese proyecto todavía debe superar diferencias internas, definir liderazgos y acordar una estrategia electoral compartida.
La Rioja forma parte de esa construcción. Por eso, en el entorno del gobernador consideran que anticipar definiciones provinciales sin conocer cómo quedará configurado el escenario nacional podría condicionar las negociaciones que Quintela pretende encabezar dentro del PJ.
Adelantar las elecciones o mantenerlas en octubre
La discusión sobre las PASO puede modificar ese cálculo. Si el Congreso avanza con su eliminación o suspensión para 2027, La Rioja tendrá que evaluar si le conviene mantener sus comicios en coincidencia con los nacionales o avanzar hacia un calendario desacoplado.
En ese escenario, el adelantamiento de las elecciones provinciales volvería a ganar terreno como una alternativa para que el peronismo riojano dispute primero la continuidad en el Gobierno provincial y luego concentre sus esfuerzos en la elección nacional.
La lógica de ese sector del PJ es que retener la Casa de las Tejas permitiría a Quintela llegar a la contienda nacional con un resultado provincial favorable y con una estructura política fortalecida. Desde esa perspectiva, garantizar primero el poder territorial sería también una forma de contribuir al proyecto nacional del peronismo.
Sin embargo, esa no es una posición compartida de manera unánime. Otros sectores consideran que el calendario debe definirse en función de la estrategia general del partido y de las condiciones políticas que existan al momento de la convocatoria.
Por ahora, la decisión permanece abierta. La eliminación o suspensión de las PASO no obligaría automáticamente a La Rioja a adelantar sus comicios, pero sí podría convertirse en un factor decisivo para que el Gobierno provincial reevalúe la conveniencia de mantener las elecciones en octubre.
La sucesión y el mecanismo para elegir al candidato
La otra discusión que permanece pendiente es cómo se definirá al candidato a gobernador del oficialismo. En ese terreno, la posibilidad de una interna partidaria y la implementación de un sistema de lemas aparecen como alternativas cuya viabilidad política dependerá de los acuerdos que logre construir la conducción del PJ.
Por el momento, el consenso parece ganar terreno frente a la posibilidad de una competencia interna. La apuesta de Quintela sería ordenar la sucesión mediante un acuerdo que contemple a los principales sectores del peronismo riojano, evite una disputa que desgaste al oficialismo y permita llegar a las urnas con una candidatura unificada.
No obstante, esa estrategia también genera interrogantes dentro del propio partido. La discusión quedó expuesta en las declaraciones de Griselda Herrera a Riojavirtual. La dirigenta justicialista, ex ministra de Desarrollo Social y ex legisladora provincial y nacional, sostuvo que el peronismo chileciteño pretende tener voz y voto en la definición de la estrategia electoral de 2027.
Herrera puso especial énfasis en el peso de Chilecito, el segundo departamento más importante de la provincia por su dimensión electoral, y planteó que el interior debe tener un lugar concreto en las decisiones del PJ. Incluso dejó abierta la posibilidad de que un dirigente chileciteño integre la fórmula gubernamental.
El planteo refleja una discusión que excede la elección de nombres: quiénes participarán de la negociación, qué representación tendrán los departamentos y cómo se distribuirá el poder dentro del peronismo que deberá definir la sucesión de Quintela.
Un escenario todavía abierto
La decisión sobre las PASO, el calendario provincial y el mecanismo de selección de candidaturas forman parte de una misma discusión política. Para Quintela, resolver esas variables también implica administrar los tiempos de su proyecto nacional sin perder el control de la sucesión en La Rioja.
La Libertad Avanza mantiene su intención de avanzar sobre las primarias y el debate legislativo podría tener definiciones en noviembre en el Congreso. Si eso ocurre, el Gobierno riojano deberá evaluar qué impacto tiene el nuevo escenario sobre la conveniencia de mantener las elecciones en octubre o convocarlas antes.
Mientras tanto, la posibilidad de una interna partidaria pierde espacio frente a una salida de consenso, aunque los reclamos del PJ del interior anticipan que habrá negociación fuerte por la fórmula.
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