¿ES CON ELLA? Por Mattías Meragelman

noviembre 13 08:51 2022

El Gobernador se reunió con la vicepresidenta. ¿De qué hablaron? ¿Qué piensan en el Instituto Patria sobre el 2023? La preocupación económica y política del peronismo riojano. Y la idea de un “Frente de Todos” unido que choca con una dinámica interna impredecible.


En la política los gestos y los hechos valen, por sí mismos y por las interpretaciones que generan. Esa afirmación tiene muchos años, pero sigue vigente y esta semana volvió a confirmarse.

El gobernador Ricardo Quintela se reunió con la vicepresidenta, Cristina Fernández, en un encuentro personal de más de 45 minutos, y aunque no hubo foto pública, está clara la transcendencia política que el evento tuvo.

«Hablamos de una propuesta atractiva, que parta de la unidad primero, y a partir de la unidad podemos ver cómo hacemos, qué estrategia utilizamos, cuáles con los acuerdos que tenemos que hacer con las otras fuerzas políticas, pero a partir de una unidad monolítica del Frente de Todos», dijo el Gobernador en “El Destape web” sobre su reunión con la Vicepresidenta.

Fuera de micrófono, las fuentes consultadas coinciden en un punto: no se habló de candidaturas, pero sí de la necesidad de un peronismo unido, como ocurrió en el proceso electoral del 2019.

Inclusive, en algún momento la vicepresidenta mencionó que en la mesa de negociaciones no es excluyente su presencia, pero sí que todos los sectores estén representados para debatir la propuesta electoral que se viene.

En ese contexto, el Gobierno provincial intentará mantener una buena relación con todos los sectores internos del oficialismo nacional. Y los últimos días son un ejemplo de ello. En la misma semana que visitó a Cristina Fernández, Quintela recibió en La Rioja al Jefe de Gabinete, Juan Manzur, y dos veces a la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz. Y ya sabe que en diciembre llegará a La Rioja la titular de Trabajo Kelly Olmos, mientras se gestiona una posible visita de Sergio Massa.

“Más allá de lo que ocurra a nivel local, el proceso político provincial también está condicionado por lo que pasa a nivel nacional, al Gobernador le preocupan las elecciones nacionales del próximo año y por eso interviene en las decisiones a nivel nacional”, comentó una de las personas que conversó con el mandatario provincial luego de la reunión.

Quintela tiene la expectativa de lograr un equilibrio en los vínculos con todos los espacios y ser parte de la unidad que la Liga de gobernadores pide a gritos (en público y en privado) desde hace varios meses. Al salir de la reunión con CFK, el mandatario provincial dijo varias veces: «El peronismo riojano trabaja por la unidad del movimiento, ese es nuestro objetivo».

En esta dinámica tan impredecible que tiene la interna del “Frente de Todos”, se debe agregar un elemento que llega desde el propio “Instituto Patria”: “Después del intento de asesinato, algunas encuestas nos muestran que la imagen de Cristina mejoró e incluso como para pensar que ella puede ser la candidata”, comentan quienes transitan la casa central en la calle Rodríguez Peña en CABA.

En este punto, es claro que existe un sector ortodoxo del propio kirchnerismo que no quiere delegar en ningún candidato los votos y sueña con la vicepresidenta como postulante a un tercer mandato presidencial.

En ese sentido, se debe mencionar que por el momento todas las encuestas marcan que una candidatura de Cristina Fernández fortalecería el voto propio y garantizaría un piso alto de electores como para ingresar en una segunda vuelta, pero que su imagen negativa y el rechazo que genera en otros sectores sociales implicaría una derrota en el ballotage.

Al oficialismo riojano la unidad del peronismo no solamente le interesa en términos políticos, sino también en su aspecto económico.

En la “Casa de las Tejas” destacan que uno de sus principales logros de la gestión fue la generación de empleo dentro del Parque Industrial riojano, y en ese aspecto el sector que más desarrollo tuvo fue el de las textiles.

“Hoy existe un plan de promoción textil para que el Estado nacional aporte parte del sueldo de esas empresas, hay beneficios impositivos para todo el Norte Grande y encima las importaciones están reguladas para no perjudicarlos. Un Gobierno de derecha abre las importaciones y liquida al sector, como ya pasó durante los cuatro años de macrismo y las suspensiones de trabajadores de aquel momento lo confirman”, comentan en los principales despachos del poder político local.

Con cualquier dirigente peronista que se converse la respuesta es la misma: la única chance de una victoria en las presidenciales del año que viene es que el Justicialismo vaya unido.

Ese razonamiento –que tiene al proceso electoral del 2019 como ejemplo fáctico- choca con una realidad concreta: la dinámica interna del “Frente de Todos” es un constante devenir de pasos de comedia que alimentan el relato de los medios opositores y debilita la imagen de la actual gestión nacional. Desde las declaraciones de la vocera presidencial sobre las piedras que recuerdan a las víctimas de la pandemia, hasta la “dieta presidencial”, todo funciona como combustible para profundizar y ampliar el impacto de los numerosos errores oficiales.

Hace un par de semanas en los medios nacionales se comenzó a utilizar una figura muy interesante para describir el proceso interno del “Frente de Todos” y mencionan la palabra “autofagia” (comerse a uno mismo). Algo de eso también ocurre en este camino de peleas internas permanentes.

Sin embargo, cualquier especulación política nacional choca con la realidad del bolsillo. Las chances de un triunfo del “Frente de Todos” son directamente proporcionales a la baja o no de la inflación. Si el Gobierno nacional controla el aumento de precios y logra que el salario recupere poder adquisitivo, el escenario permitirá al peronismo soñar con continuar en Balcarce 50. Si eso no ocurre, todo el resto del análisis es una pérdida de tiempo.

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