La reiteración del conflicto por los fondos municipales parece un movimiento continuo que no tiene fin. ¿Qué argumenta Provincia? ¿Cuál es la posición del municipio? Las cifras que advierten sobre la posibilidad de que el conflicto se profundice mes a mes.
La palabra loop es traducida al español en diferentes acepciones, pero una de las más usadas es bucle, buscando expresar configuraciones de una lista de reproducción de música, un video o fotografías en bucle. O sea, un producto que cuando llega a su final vuelve a ser reproducido desde el inicio, en un movimiento permanente que se repite y no parece tener fin.
La relación entre la Provincia y el municipio de la Capital es desde hace años un loop, un círculo de reiteraciones donde pueden cambiar los nombres de l@s protagonistas y los montos en discusión son indexados por el proceso inflacionario, pero el debate de fondo sigue siendo la misma.
Las dos partes de este conflicto argumentan y obviamente sus razones están contrapuestas.
La Provincia sostiene que transfiere desde hace varios meses 120 millones de pesos por encima de lo determinado por la ley de coparticipación municipal. «La masa salarial que debemos cubrir por ley es de aproximadamente 590 millones de pesos y les estamos transfiriendo un poco más de 700 millones de pesos. Esa diferencia no la vamos a seguir cubriendo. El presupuesto nacional determinó que la Municipalidad recibe por fondos extras 220 millones de pesos mensuales cuando antes recibía 250 millones de pesos anuales, que usen ese plata para cubrir el déficit que ellos mismos se generaron», detallan desde la Casa de la Tejas.
En el mismo sentido, puntualizan en lo que fue el tema de la semana: la cantidad de funcionari@s que tiene la comuna.
En la Provincia afirman que la gestión de Alberto Paredes Urquiza cerró su Gobierno con casi 300 funcionari@s, y que hoy esa categoría supera en la Municipalidad las 550 personas.
“Ellos pueden administrar sus recursos como quieran, pero si aumentan la cantidad de funcionarios y además les incrementan los sueldos por encima de la suba para los empleados, ellos tienen que ver de dónde sacan la plata para ese gasto. La Provincia hasta se hace cargo del pago de los Programas de Empleo Municipal (PEM)», agregan.
Sobre ese eje, la Provincia agrega que está pasando un momento financiero complejo porque los fondos extras que están garantizados en el presupuesto nacional no están llegando a sus cuentas bancarias. Esta semana lo reconoció públicamente el Jefe de Gabinete, Juan Luna, en la 90.5 “Riojavirtual Radio”.
Por su parte, desde la Municipalidad cuestionan la ley de coparticipación.
«Esa ley perjudica a Capital por cómo plantea la distribución de recursos y además no toma en cuenta las designaciones de personal realizadas después del 31 de diciembre de 2014. Y justamente el último año de Ricardo Quintela como Intendente fue cuando se incrementó la cantidad de empleados municipales de planta permanente que no son reconocidos por la Provincia y se genera un agujero financiero», advierten.
En el mismo sentido, la propia Intendenta marcó en sus redes sociales esta semana la vigencia de la ley de Coparticipación y su artículo 10. “Es obligación de la Provincia garantizar el pago de los haberes”, publicó en referencia a quién entiende es responsable de que los sueldos se paguen.
La comuna niega las acusaciones de la Provincia y asegura que l@s funcionari@s municipales no se aumentaron los sueldos por encima de lo que se incrementaron l@s trabajadores de planta. En ese sentido, el Secretario de Gobierno municipal, Nahuel Pérez Schoeters, afirmó en la 90.5 “Riojavirtual Radio”: “No están perjudicando a una gestión, están perjudicando a las personas”.
Inclusive, en redes sociales dirigentes del sector realizaron varias publicaciones destacando que la Provincia les terminó transfiriendo los recursos para pagar los sueldos y que eso demuestra que la razón les asistía.
Esta semana ocurrió algo que nunca había pasado en la historia de este enfrentamiento: 740 emplead@s de planta permanente y 60 funcionari@s que cobran sus haberes a través del Banco Macro no pudieron hacerlo, hasta ahora los empleados de planta siempre habían cobrado sus salarios. Una inesperada reunión el jueves a la mañana entre la intendenta Inés Brizuela y Doria y el gobernador Ricardo Quintela fue la que destrabó el conflicto.
Pero la paz solamente se garantizó por este mes, porque la discordia sobre los 120 millones de pesos y quién debe aportarlos continuará. Todo indica que en el próximo pago de sueldos a l@s municipales se puede producir el mismo problema porque las dos posturas son antagónicas.
Este texto es una reiteración de conceptos y de planteos, repite más o menos lo mismo desde que Luis María Agost Carreño y Ángel Eduardo Maza discutían sobre el sueldo de los PROCALA. Sin embargo, estamos en un año electoral y eso abre un debate urgente y necesario.
Sería muy importante que tod@s los postulantes a la intendencia de la Capital tomen en cuenta esta realidad. Desde hace años en las campañas para Jefe comunal del Departamento escuchamos dirigentes de todos los partidos políticos que subestiman el problema, que afirman que solamente con administrar bien los recursos van a lograr romper esta lógica y que con su gestión el tema de los recursos se terminará.
Gane quien gane las elecciones, quien esté a cargo de la comuna desde el 10 de diciembre tiene que partir de una definición: la comuna tiene un déficit de funcionamiento mensual que es millonario. Y si no mejoran la recaudación municipal y no cuentan con recursos propios, la Municipalidad sigue atada al financiamiento externo nacional o provincial. Si esto es así, ningún dirigente puede asegurar que tiene la solución por qué no depende de sus decisiones sino de los aportes económicos de otr@s.
Desde el retorno de la democracia ninguna administración comunal logró que la contribución inmobiliaria supere el 25% de vecin@s que estén al día y dentro de ese 25% que sí paga el gravamen, la mayoría no tiene declaradas las ampliaciones que realizaron en sus viviendas. Con esta realidad, la Municipalidad todavía recauda menos de lo que debería.
La verdad es que la ciudad más poblada de la provincia cada año tiene una menor calidad de servicios (solamente ver el estado de las calles o del alumbrado público exime de la necesidad de cualquier otra precisión en este sentido).
Y no hay dudas que para llegar a este momento se juntaron los errores propios de cada gestión, las decisiones que cada Intendente fue tomando al momento de gobernar y los problemas heredados de administraciones anteriores. Por eso, gane quien gane el 7 de mayo o el 22 de octubre, la ciudad necesita romper este círculo vicioso y dejas atrás este loop.
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