UN PROBLEMA DE FONDO

marzo 26 09:08 2023

De la mano de las exigencias del Fondo Monetario Internacional, los recursos nacionales se empiezan a ralentizar en la obra pública, en los fondos coparticipables y también en los extras. Un problema de caja que también golpea en los conflictos salariales con los estatales. ¿Por qué afecta a la Municipalidad? ¿Cuándo y de cuánto será el próximo aumento salarial? Por Mattías Meragelman.


Cuando se aprobó el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el periodista Eduardo Aliverti publicó que todas las partes sabían que ese convenio no se iba a poder cumplir con las metas que el mismo texto establecía. Inclusive, fue más allá, y advirtió que las claves estarían en las renegociaciones de pautas que se vendrían en los meses siguientes. 

Más allá de la sagacidad periodística de Aliverti, está claro que la historia argentina muestra que cada vez que se acordó con el FMI el proceso fue el mismo: endeudamiento, ajuste para poder pagar esa deuda, no pago de esa deuda porque no alcanzan los recursos por la paralización de la economía y nueva renegociación de la deuda con un nuevo ajuste con más endeudamiento. 

En las últimas semanas tres datos evidencian la disminución de la llegada de los recursos nacionales al Estado provincial.

En febrero y por primera vez en quince meses, los fondos de coparticipación crecieron menos que la inflación (quedaron siete puntos por debajo del proceso inflacionario). Los fondos extras están llegando en menor cantidad a lo acordado y fuentes oficiales estimaban esta semana que hasta marzo solamente arribó el 30% de lo establecido en el presupuesto nacional 2023. Y finalmente,las empresas constructoras riojanas advierten el incumplimiento en los pagos de los certificados de obrasnacionales (en algunos casos les adeudan cuatro meses). 

El contexto no es alentador. La semana cierra con constantes reuniones del Ministro de Economía, Sergio Massa, con el sector financiero para intentar destrabar recursos que permitan fortalecer las reservas. La conjunción de: inflación, sequía y disminución de las reservas en dólares del Banco Central, están generando un combo que preocupa especialmente en la Casa Rosada.

Abril, mayo y junio suelen conformar un trimestre de recuperación de reservas por la liquidación de la cosecha de la soja, pero todos los indicadores señalan que este año no será así por efecto de la sequía. Y lo mismo ocurrirá con otras producciones agrícolas del país.

En ese marco, la Provincia ingresa en su quinta semana de conflicto con los docentes y el personal de la salud pública. Mientras que los judiciales también están reclamando una recomposición de haberes y en los últimos días las redes sociales permitieron conocer que hay malestar por el mismo tema en las filas policiales. 

¿Cuándo será el próximo aumento salarial y de cuánto? En ese sentido, el Gobierno provincial tiene tomadas dos decisiones.

El sueldo de abril que se cobra en los primeros días de Mayo vendrá con un incremento salarial y la idea es que el porcentaje acumulado de subas de haberes desde enero hasta mayo siga estando por encima de la inflación en ese mismo periodo de tiempo. 

Más allá de las cifras y los porcentajes, la realidad es que en un proceso inflacionario como el actual y sin poder tener ninguna certeza sobre la cifra final que tendrá la inflación del 2023, todo incremento chocará con el malestar que ir al súper provoca en cualquier riojano. En los primeros dos meses del año los alimentos aumentaron en la región que integra La Rioja un 19,3% y ese dato destruye cualquier posibilidad de análisis. 

El Gobierno provincial tendrá que apelar a toda su sensibilidad y especialmente conectar todo el tiempo con el imaginario social colectivo. 

En un contexto de reducción del gasto, las prioridades deberán revisarse con mucha atención. No hay ninguna duda que eventos como la “Copa Argentina” o el torneo internacional de Padel son exitosos en materia de público y en su efecto dinamizador de la economía del sector turístico, en donde funcionan como inversiones y no como un gasto. Pero quizás sean meses donde se necesite ser y parecer en medidas equilibradas porque el clima social estará muy sensible.  

Lo mismo ocurrirá con las declaraciones públicas o las medidas que se vayan a tomar con respecto a las protestas gremiales y la posibilidad de aplicar descuentos. Caminar con pie de plomo en un camino fangoso quizás sea una imagen válida para los meses que se vienen. 

En ese marco, la relación Provincia y Municipalidad tendrá un nuevo capítulo de tensión en unos días más cuando se liquiden los salarios de los trabajadores y funcionarios municipales. La comuna sostiene que la Provincia le adeuda 82 millones de pesos de la liquidación de los salarios de febrero, mientras que el Gobierno provincial dice que cumplió con todo lo determinado por la ley de coparticipación vigente y que no le debe nada. 

Si no surge una negociación inesperada al más alto nivel(como ocurrió el mes pasado), la Municipalidad esperará recibir 710 millones de pesos y la Provincia le enviará 580 millones de pesos. 

Al producirse esa diferencia: la comuna dirá que faltan recursos para pagar sueldos, la Provincia le informará que cumplió por lo establecido por la ley y que debe utilizar los recursos extras que la envía la Nación para pagar ese desfasaje y le recomendará que achique la planta de funcionarios que incrementó. La Municipalidad responderá que con los fondos extras realiza tareas de funcionamiento y que la ley de coparticipación discrimina a la Capital. La historia sin fin. 

Se vienen semanas muy intensas. 

La campaña electoral llegó en un momento donde el escenario económico es complejo, porque la inflación, la sequía y la reducción del gasto que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional implica, generan un combo en donde será difícil que el gasto se expanda, sino que por el contrario todo indica habrá una contracción del mismo. El propio Jefe de Gabinete, Juan Luna, reconoció hace unas semanas en “Riojavirtual Radio” que la Provincia tuvo problemas para pagar los salarios del mes de febrero.

Tenemos un problema de fondo y el resto de los conflictos girará en torno de lo mismo: la plata.

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