GLAUCOMA. LA ENFERMEDAD SILENCIOSA QUE PUEDE CAUSAR CEGUERA

GLAUCOMA. LA ENFERMEDAD SILENCIOSA QUE PUEDE CAUSAR CEGUERA
marzo 12 12:53 2025

El glaucoma es un conjunto de patologías que afectan al nervio óptico y es una de las principales causas de pérdida de la visión irreversible. Aunque no tiene cura, su progresión puede controlarse. La importancia de los chequeos oftalmológicos periódicos para su detección temprana.


Desde 2008, cada 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Glaucoma, una fecha destinada a concientizar sobre esta enfermedad ocular que puede generar una pérdida progresiva de la visión.

Se trata de un grupo de más de 60 patologías que afectan el nervio óptico y, de no tratarse a tiempo, pueden derivar en ceguera irreversible.

El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en personas mayores de 60 años, aunque puede manifestarse a cualquier edad. En muchos casos, la enfermedad avanza sin síntomas evidentes hasta que el daño es severo. Por ello, los especialistas enfatizan la importancia de los controles oftalmológicos regulares para su detección temprana.

Sobre esta enfermedad, habló con Riojavirtual Radio la oftalmóloga Lourdes Carolina Quiroga. «El glaucoma es una patología crónica que afecta mayormente a personas mayores de 40 años, es una enfermedad silenciosa. Es una afección del nervio óptico que puede llevar a una ceguera irreversible», explicó.

La especialista agregó que un paciente con glaucoma «puede hacer un tratamiento con cirugías pero nunca va a recuperar la visión que perdió». «Esto se debe a que la enfermedad cursa con la presión ocular alta, entonces las personas mayores de 40 años que no suelen hacer controles pueden sufrir esta patología y como es silenciosa cuando la advierten ya hay una afección bastante marcada de la visión», indicó.

En la misma línea, informó que las intervenciones quirúrgicas para tratar el glaucoma «se hacen para reducir la presión intraocular y que no se genere el daño en el nervio óptico pero se las hace en estadíos previos para que no termine con ceguera el paciente».

Quiroga destacó que en la provincia el glaucoma «es una patología frecuente» y que «cerca de un 40% de la población no sabe qué presión ocular tiene porque no hace consultas médicas».

Además, mencionó que un factor de riesgo, además de la edad, es tener un algún familiar que tenga glaucoma.

En este punto, la oftalmóloga recomendó a la población hacer consulta médica para descartar o detectar la enfermedad. «Hay una campaña hoy a nivel nacional que apunta a dar un mensaje respecto de hacer una consulta oportuna para poder detectar de manera temprana la enfermedad de tal modo que se pueda dar un tratamiento oportuno o un control y guiar así a la persona para no llegar a la ceguera irreversible. En esta consulta oftalmológica se debe tomar la presión ocular, examinar el nervio óptico con un fondo de ojos y hacer estudios complementarios y así se puede detectar si hay un daño o no en el nervio óptico», resaltó.

Qué es el glaucoma
El glaucoma es un conjunto de enfermedades oculares que provocan un daño progresivo en el nervio óptico, encargado de transmitir la información visual al cerebro.

Según la Academia Americana de Oftalmología, la causa principal del glaucoma es el aumento de la presión intraocular debido a una acumulación de humor acuoso, el líquido que circula dentro del ojo.

Normalmente, este fluido se drena a través de una estructura denominada ángulo de drenaje. Sin embargo, cuando este mecanismo no funciona correctamente, la presión ocular aumenta y genera daño en las fibras nerviosas del nervio óptico. Si este deterioro progresa sin tratamiento, se producen puntos ciegos en la visión y, eventualmente, ceguera total.

Existen distintos tipos de glaucoma, pero los dos más comunes son:

Glaucoma de ángulo abierto: es el más frecuente y ocurre cuando el sistema de drenaje del ojo deja de funcionar gradualmente. No presenta síntomas en las primeras etapas.

Glaucoma de ángulo cerrado: se produce cuando el iris bloquea el ángulo de drenaje, impidiendo la salida del humor acuoso. Puede provocar un aumento repentino de la presión ocular, lo que se considera una emergencia médica.

Otras formas incluyen el glaucoma de tensión normal, donde el nervio óptico se daña pese a que la presión ocular es normal, y el glaucoma congénito, que afecta a recién nacidos y niños pequeños.

¿Qué síntomas tiene un glaucoma?
Uno de los mayores peligros del glaucoma es que en sus etapas iniciales no presenta síntomas notorios. Los signos varían según el tipo de glaucoma:

En el glaucoma de ángulo abierto, la visión periférica se deteriora lentamente, formando puntos ciegos.

En el glaucoma de ángulo cerrado, los síntomas pueden aparecer de forma abrupta e incluir dolor intenso en los ojos o la cabeza, visión borrosa, náuseas y vómitos. Esta situación requiere atención médica urgente.

En el glaucoma de tensión normal, la pérdida de visión es progresiva sin que haya un aumento significativo de la presión ocular.

En bebés y niños con glaucoma congénito, los signos pueden incluir ojos nublados, sensibilidad a la luz y lagrimeo excesivo.

Dado que el daño visual es irreversible, los especialistas recomiendan controles oftalmológicos periódicos, especialmente en personas con factores de riesgo como antecedentes familiares, diabetes o hipertensión arterial.

¿Cómo es el tratamiento del glaucoma?
Si bien el daño en el nervio óptico no puede revertirse, el tratamiento del glaucoma se centra en controlar la presión intraocular para evitar su progresión. De acuerdo con la Academia Americana de Oftalmología, las principales opciones son:

  • Gotas oftálmicas: son el tratamiento más común y ayudan a reducir la presión ocular disminuyendo la producción de humor acuoso o mejorando su drenaje.
  • Cirugía con láser: en casos más avanzados, se emplea para facilitar la salida del líquido del ojo.
  • Cirugía convencional: se usa cuando otros tratamientos no son efectivos. En procedimientos como la trabeculectomía, se crea una nueva vía de drenaje para reducir la presión.

Es fundamental que los pacientes sigan las indicaciones de su oftalmólogo y no abandonen el tratamiento, ya que el glaucoma requiere control de por vida.

¿Tiene cura el glaucoma?
El glaucoma no tiene cura, pero puede manejarse eficazmente si se detecta a tiempo. El daño en el nervio óptico es irreversible, por lo que el objetivo del tratamiento es ralentizar la progresión de la enfermedad y preservar la visión el mayor tiempo posible.

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