En las carnicerías riojanas preocupa el derrumbe. Advierten que se compra poco y que se paga con tarjeta de crédito. Se eligen cortes más económicos como el hígado, osobuco y mondongo. Lo indicó Soledad Andreoli, referente del sector en La Rioja.
«Venimos en una caída del consumo desde hace siete meses. El consumo no levanta. La gente dejó de consumir carne. Estamos muy preocupados».
La frase es de Soledad Andreoli, referente del sector y propietaria de la cadena de carnicerías LPM y refleja la creciente preocupación que hay en el sector por el derrumbe en el consumo de carne y que se vincula con el fuerte ajuste en la economía y generó una profunda recesión económica.
Andeoli sostuvo que en las carnicerías «hace mucho que venimos esperando que el consumo se recupere pero no sucede».
«El consumo per cápita anual también bajó y se nota. Hay menos ingreso de gente a la carnicería y además se compra poquito», destacó Andreoli en Riojavirtual Radio.
La empresaria informó que en julio el precio de la carne vacuna sufrió un incremento de entre un 4 y un 8% a la vez que estimó que la caída del consumo de julio ronda entre un 10% y un 15%. En este punto, descartó que la baja en el consumo de carne vacuna se deba a que la población se volcó al cerdo o al pollo «porque esos cortes también fueron aumentando de precio». «Ahora se elige consumir verduras, o guisos, o fideos. La gente dejó de consumir carne porque no le alcanza el dinero, ese es el gran problema», se lamentó.
Andreoli sostuvo que debido a esta caída de las ventas, también bajó la producción. «La baja en la producción también es un problema grande que estamos teniendo porque tampoco podemos llevar ese aumento de costos al mostrador. Se faenan menos animales por la baja del consumo», explicó.
En cuanto al comportamiento de los consumidores, la empresaria destacó que la población compra poco y que elige los cortes más económicos entre los que mencionó el hígado, el osobuco, la carne picada, el mondongo, la aguja y la marucha, entre otros. «Se eligen los cortes que a la gente le pueden servir para varias comidas. Los cortes blandos ya no se venden, ya no es prioridad para la gente. Las costeletas tampoco la llevan mucho porque se prefiere no comprar carne con hueso por el tema del peso, se prefiere algo que no tenga hueso. Y el asado del fin de semana ya es ‘el lujo de los lujos’ «, comentó.
En relación a los medios de pago, Andreoli subrayó que la población ya no paga en efectivo y que paga con tarjeta de crédito. «La gente está financiando con la tarjeta el consumo diario», cerró.
Caída histórica del consumo
A nivel país, el consumo de carnes cayó a niveles históricos. Con cortes que tienen precios prohibitivos y un poder adquisitivo diezmado, el consumo de carne cayó en la Argentina al nivel más bajo de los último 100 años, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.
El informe de esa entidad destacó que el consumo anual per cápita este año estará por debajo de los 45 kilos, mucho menos que el promedio histórico de casi 73 kilos. También será inferior al registro de 1920, cuando se consumieron 46,9 kilos por habitante. Por eso, se advierte que los argentinos están consumiendo cada vez menos proteínas animales.
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