MASSA MADRE

julio 31 10:00 2022 Imprimir noticia

El nuevo cambio en el Gabinete nacional abre un escenario diferente. ¿Cuál será el rol de los gobernadores? ¿Qué piensa el Gobierno provincial del escenario que se genera? ¿Quién es realmente Sergio Massa? Mientras tanto, el problema de fondo sigue siendo el mismo de los últimos años: la inflación.


La pandemia trajo muchas cosas a nuestras vidas, dos de ellas fueron la incertidumbre y la masa madre. Parece que ambas vinieron para quedarse.

Más allá de la alianza electoral para ganar los comicios en 2019, el “Frente de Todos” hasta ahora no terminó nunca de acomodarse como espacio de Gobierno, con varios sectores internos que por momentos solamente parecen cohesionados por evitar el regreso de “Juntos por el Cambio” al poder (lo cual también es cierto que provoca que muchos votantes sigamos dispuestos a volver a votarlos).

Cartas públicas, reclamos cara a cara pero con transmisión televisiva de por medio, “funcionarios que no funcionan”, meses sin que el binomio presidencial dialogue y hasta una Ministra de Economía que sin haber cobrado su primer sueldo en el cargo sale eyectada por un nuevo acuerdo de las fuerzas internas de la coalición. Todo ese proceso se sucedió a lo largo del tiempo, en errores auto infringidos por el propio Frente gobernante.

Es decir, que al problema de la monumental deuda macrista, la pandemia del COVID19 y la guerra en Europa, la alianza de Gobierno le sumó una dinámica interna que se pareció muchas veces a un paso de comedia. Todo ello, con la inflación como telón de fondo y con los salarios como principales víctimas.

En un país con un sistema de Gobierno parlamentario podría hasta ser normal estas idas y vueltas del gabinete. Un ejemplo es Italia, en donde el promedio de los mandatos de los presidentes italianos posteriores a la “Segunda Guerra Mundial” no supera los 15 meses. Pero en un sistema híper presidencialista como el nuestro, cada movimiento del poder político se vive como un apocalipsis (a veces parece que es mejor apagar las pantallas por un rato para no morir de sobreinformación)

En ese escenario, y con una provincia tan dependiente de los recursos nacionales como es La Rioja, cualquier aleteo de mariposa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se transforma un viento intenso en las tierras del Chacho.

Con el correr de los meses y el debilitamiento de la imagen presidencial, el “Frente de Todos” mutó de una tríada de poder (el propio presidente, Cristina Fernández y Sergio Massa con su “Frente Renovador”), a una mesa de cuatro patas, en la cual lxs gobernadores se habían transformado en un cuarto integrante que funcionaba en los hechos como un respaldo al presidente ante los embates del kirchnerismo más ortodoxo.

Eso fue evidente ante cada crisis interna que debió enfrentar el Gobierno y quizás tuvo su punto más alto en aquellos días de agosto del 2021 con el famoso cónclave en la provincia de La Rioja y con Ricardo Quintela como anfitrión de varios gobernadores y del propio mandatario nacional.

“La Liga de los gobernadores” fue creciendo en poder y dentro de ese espacio, el papel del riojano fue tomando otro color, porque el peronismo tenía en l@s mandatari@s provinciales una posibilidad de respaldo y poder territorial que sostenía a la figura presidencial.

Fue notable que en las primeras horas posteriores a la confirmación de la llegada de Massa a la “Casa Rosada”, la mayoría de l@s mandatari@s provinciales no se expresaran públicamente en las redes sociales. Ese silencio fue más fuerte que cualquier grito o expresión pública.

Inclusive, en las primeras horas del viernes y con la llegada de Massa ya como una certeza, el propio Quintela dejó en varios medios locales una frase muy elocuente: “A mí me sorprendió un poco y a otros gobernadores con los que hablé también. Sorpresa en los tiempos, en el momento, no teníamos presente que eso pudiera suceder en este tiempo”.

Massa arriba con el respaldo diversos sectores económicos y también con la expectativa de un cambio, que en principio tiene el respaldo político de la vicepresidenta y del presidente.

Aunque en Argentina nunca nada es definitivo, todo indica que si al nuevo “súper ministro” le va bien, saldrá fortalecido como próximo candidato presidencial de la unidad del peronismo, sin tanta necesidad de respaldos externos como los que precisa por estas horas Alberto Fernández.  

Dicho más claro: si Massa logra mejorar la economía y con el evidente acompañamiento que tiene de ciertos grupos de poder mediáticos y financieros, no necesitará de l@s mandatari@s provinciales para construir poder político. O por lo menos no l@s requerirá en la misma dimensión que los necesitó Alberto Fernández.

En el Gobierno provincial tienen otra mirada. Son optimistas y marcan tres cosas para sustentar esa idea.

La primera es que desde el sector de Sergio Massa se menciona en público y en privado que se apoyará en l@s Gobernador@s. En este sentido, en las últimas horas crecieron las acciones políticas del diputado provincial Ismael Bordagaray, representante desde hace años del “Frente Renovador” en La Rioja y de diálogo habitual con Massa.

La segunda es que Ricardo Quintela acompañó todas las decisiones del presidente y la vicepresidenta de la Nación, y que en este caso lo seguirá haciendo.

La tercera razón es quizás la más importante de cara a lo que viene: la unidad del “Frente de Todos”.

El Gobierno provincial cree que la clave de la etapa que se avecina es que finalmente el espacio logre cerrar las diferencias internas, y que ese proceso de cicatrización de heridas tenga un impacto político y otro económico.

“La economía tiene como una de sus fuentes principales la confianza, si logramos mostrar que por fin estamos unidos y que está claro cuál es el modelo económico de país que queremos, vamos a transmitir unidad política y confianza económica, ambas claves para salir de este momento”, dijo esta semana una de las personas cercanas a Quintela.

«La principal característica de la masa madre es que no utiliza levadura, se elabora mediante la fermentación de la masa utilizando lactobacilos naturales», explican l@s cocineros. La harina y el agua se fermentan para que se eleven.

El «Frente de Todos» tienen tantos compuestos como la cocina francesa y por el momento esos elementos vienen fermentando de una manera tan caótica como negativa.

Ahora llega el tiempo de Massa. Veremos qué y cómo se cocina, porque la clave sigue siendo la misma: cómo fermentan los precios.

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