Salomón Danón, médico pediatra, sostuvo que entre los factores está el estrés que implica para los menores la vuelta a las aulas, lo que baja sus defensas. Recalcó que moco sin fiebre no debería ser causal de faltar a la escuela.
Con la vuelta a clases aparece para las familias un problema que, en general, no está presente en las vacaciones. El regreso a las aulas aumenta la exposición a virus respiratorios en niños y así empiezan a aparecer con cierta frecuencia cuadros de gripe, tos, fiebre y virus de manos-pies-boca, generalmente leves. El contacto cercano y los cambios de ambiente facilitan el contagios en las infancias.
Salomón Danón, médico pediatra, habló con Riojavirtual Radio y explicó porqué el retorno a clases provoca este incremento de los casos de virus respiratorios en niños y niñas.
«Es esperable de que cuando empiezan las clases, el hecho de que se amontonen niños en aulas pequeñas -que generalmente no tienen buena ventilación y en especial en las primeras horas de la mañana donde hay gente que exagera un poco con el abrigo y las características propias del niño que no maneja bien sus secreciones- se provoca una diseminación de todo lo que ese niño tiene dentro de sus vías respiratorias», explicó.
Danón dijo que hay un aspecto clave que potencia el problema y que es el estrés que a los niños le provoca el regreso a clases. «El estrés que tienen los chicos cuando empiezan las clases hace que bajen un poco sus defensas y esa inmunidad que se baja hace que se puedan agarrar cualquier cosa que ande dando vueltas. Si uno tiene bajas las defensas y está en un lugar donde se están propagándose gérmenes lo más probable es que se los agarre, y esto le pasa a chicos y grandes», afirmó.
Con todo, el pediatra aclaró que por el momento no se produjo un aumento considerable de casos de infancias con virus respiratorios. «Por ahora no tenemos cantidad de enfermedades respiratorias contagiosas que sí las esperamos para dentro de algunas semanas. Acá también influye la variación climática donde en el mismo día tenemos una amplitud térmica de 10 grados, hay humedades distintas y todo eso repercute con la formación de secreciones nasales en los niños. Sí estamos viendo algunos cuadros virales que son propios de los contagios pero no llegamos a una cantidad importante como para que los niños pierdan clases», indicó.
En este punto, el especialista dijo que si un niño tiene moco y tos pero no tiene fiebre ni malestar general no debería faltar a la escuela. «A veces esos chicos no van a la escuela ya sea porque los padres deciden no llevarlos o porque en la escuela no los dejen entrar y eso es un problema también», comentó.
Danón dijo que en caso de que el niño o niña tenga fiebre alta además de moco y tos, en ese caso sí debe concurrir a la consulta médica y no ir a la escuela. «Si además de moco y tos el niño tiene fiebre alta durante más de dos días o tiene una respiración agitada, o si ese chico se ve decaído y ahí si se justifica la consulta médica y no debe concurrir a la escuela», aseguró.
Luego, el pediatra explicó que un bebé de uno o dos años de vida tiene, en promedio, 12 catarros al año pero advirtió que esa cifra se duplica si el menor es llevado a una guardería. «Y en la edad escolar ese niño va a tener también, a los comienzos, algunas posibilidades de tener patologías respiratorias o los tener piojos», completó.
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